- El cinco veces ganador del Balón de Oro está de festejo, en medio de un clima tenso con los dirigentes del Al Nassr.
- No fue ni al banco de suplentes en el último encuentro de liga a modo de protesta por la poca inversión en refuerzos de su club.
- Su presencia en el encuentro de mañana ante el Al Ittihad es todo un misterio.
